2019/09/08

(Publicado, originalmente, en mi blog profesional sobre "Habilidades Digitales y Tecnologías de la Información": http://www.pgpsi.com

Relacionado con el III Estudio sobre el nivel de madurez digital de los directivos en España 2018, impulsado por la escuela de negocios eada (www.eada.edu) y dirigido por un servidor, ayer, en la edición de "El Periódico" se publicó un reportaje sobre la transformación digital de las organizaciones y en el que tuve ocasión de colaborar.

Aprovecho para compartirlo por si fuera de interés de los lectores de este blog.



Esquema de trabajo "Adopción y Gestión del Cambio y los Proyectos"

(Post publicado en mi blog profesional sobre "Gestión del Cambio y Proyectos" (http://gestionpracticadelcambio.blogspot.com/) 

Uno de los ámbitos tanto de trabajo en mi compañía (MICProductivity) como en las sesiones de formación que imparto en la escuela de negocios EADA y en la Universidad (EUG) es la "Adopción y Gestión del Cambio" (AGC).

Estos días he aprovechado para pasar a limpio, y completar, un esquema que intenta resumir tres modelos o metodologías:

- El modelo de 8 pasos de Kotter para apoyar el cambio organizacional
- El modelo y proceso ADKAR de Prosci para la gestión del cambio inidividual
- El modelo de AGC del MICProductivity como apoyo a los proyectos tecnológicos

Confío que sea de utilidad: https://www.slideshare.net/rcosta/esquema-adopcin-y-gestin-del-cambio-organizacional-y-en-proyectos





2018/12/19

El nivel digital directivo en España 2018 (III Estudio de eada Business School)


Estamos inmersos en la 4ª revolución industrial, bautizada como Transformación Digital ya que viene derivada de la adopción masiva y el uso intensivo de las herramientas y tecnologías digitales (como las Redes Sociales, el Cloud Computing, el Blockchain, la Realidad Vitual / Aumentada o la Inteligencia Artificial, a modo de ejemplo) en todos los ámbitos de la sociedad y el día a día de los consumidores, profesionales y compañías.

Esta transformación digital implica que las organizaciones deberán revisar y redefinir su estrategia empresarial, tendrán que modificar sus modelos de negocio actuales y generar de nuevos, replantear sus procesos de trabajo, adaptar y crear nuevos productos y servicios y adecuar la manera en cómo se comunican y relacionan con sus clientes, consumidores y proveedores.

Todos estos cambios conllevarán, también, una modificación de cultura interna en las compañías, en el modo en cómo sus profesionales se interrelacionan, comunican y colaboran, entre ellos y con el entorno.



Frente a estos retos, los líderes empresariales, los directivos y mandos intermedios, tendrán que estar preparados para conducir a sus equipos y compañías en esta transformación, por lo que es necesario que desarrollen sus habilidades directivas digitales, en las diferentes dimensiones de aplicación: productividad y seguridad; liderazgo y comunicación; prestigio y relevancia; o creatividad e innovación, entre otras.

Estudios como el llevado a cabo desde EADA Business School nos permite poder radiografiar el nivel de madurez de este colectivo y, sobre todo, identificar las áreas de oportunidad para poder proponer acciones de mejora.

El estudio se centró en dos ámbitos: un bloque más relacionado con la compañía en general y un segundo bloque de análisis de 40 habilidades digitales y la madurez de los digitales en cada una de ellas.

En el tercer estudio sobre el Nivel Digital Directivo (España 2018) y a partir de las respuestas de 395 directivos hemos podido constatar, de entrada, un elemento muy positivo. En el 54% de las compañías, ya es Dirección General quién asume el liderazgo de la estrategia digital. Es decir, hemos interiorizado el alcance transversal de esta trasformación. La visión ya no es solo de producto/servicio/cliente/consumidor (liderazgo por parte de Marketing y Ventas) o de aplicaciones/programas/tecnologías (liderazgo por parte de IT).



Sin embargo, esa toma de conciencia no se está repercutiendo a la hora de constatar un avance en la definición o elaboración de protocolos y marcos de actuación para los profesionales de las organizaciones en entornos digitales. Seguimos con un 47% de las empresas que afirman disponer de ellos. Y hemos avanzado, tímidamente, desde el 2015, en las empresas que han establecido una estrategia de multicanalidad (del 46% al 52%) y en las que afirman tener un entorno seguro de intercambio de información y/o transacciones con su entorno (del 63% al 66%).

También constatamos que la percepción de los directivos respecto al aprovechamiento las tecnologías digitales, por parte de sus organizaciones, para mejorar su competitividad se ha incrementado. El 41% considera que existe un uso alto o muy alto respecto al 36% en el 2015. Y la percepció del uso nulo o básico ha disminuido del 26% (en el 2015) al 19% (en el 2018).

A partir del análisis de madurez en el uso y aplicación de las habilidades digitales, constatamos que la evolución de los directivos sigue a la par de hace un año. En promedio, seguimos en un 5.9 sobre 10. Es decir, los directivos están en un estadio de Exploración, probando y aplicando, puntualmente, este conjunto de habilidades. Todavía no hemos llegado al estado de Integración (por encima del 7,5) y que correspondería a una aplicación habitual de estas habilidades.



Si analizamos estas habilidades desde la perspectiva de alcance nos encontramos que los directivos tienen desarrolladas e interiorizadas (7 sobre 10) todas aquellas habilidades de aplicación individual (búsqueda de información, trabajo en movilidad, acceso a documentos, uso de herramientas de comunicación).

Destacan, también, en positivo aquellas habilidades relacionadas con disponer de canales propios en Internet y el mantenimiento de una red de contactos profesionales en estos entornos virtuales y la aplicación, por ejemplo, de procesos adecuados para asegurar el cumplimiento de políticas de protección de datos.

Sin embargo, a diferencia de estas habilidades operativas (aplicación individual), las tácticas y estratégicas, que corresponden al trabajo en equipo, la aplicación a nivel de organización y con el entorno están poco desarrolladas o, simplemente, no se aplican: Equipo (6 sobre 10), Organización (5,1 sobre 10) y Entorno (4,5 sobre 10).

El reto de los directivos está en entender cómo las diferentes tendencias tecnológicas impactarán en nuestro negocio. Tenemos que aprender a identificar los indicadores de reputación de nuestras compañías, competencia y sector y monitorizar nuestros clientes en la red. También tenemos como asignatura pendiente saber aprovechar las tecnologías digitales para agilizar los procesos y actividades no estructuradas de nuestras organizaciones (trabajo en equipo, colaboración) y tenemos que trabajar las normas de comportamiento y protocolo digital en el uso de estas herramientas.

Esta diferenciación de nivel de madurez entre las habilidades operativas y las tácticas y estratégicas, también se constata cuándo las analizamos agrupadas por función en vez de alcance.
Del análisis del nivel digital de los directivos, en promedio, se destaca que todas aquellas habilidades centradas en los aspectos de liderazgo y comunicación (7,3 sobre 10) y productividad y seguridad (7,2 sobre 10) están interiorizadas en el día a día.

Las habilidades alrededor de las áreas de compromiso y bienestar (6,4 sobre 10) y conocimiento y aprendizaje (6,3 sobre 10) se aplican de manera puntual, en modo exploración. No las tenemos interiorizadas todavía.

Y, finalmente, todas las habilidades referentes a los aspectos de prestigio y relevancia (5,3 sobre 10) y creatividad e innovación (4,7 sobre 10) no se están aplicando.

Y esta conclusión es preocupante, ya que éstas son las habilidades más estratégicas y claves para un directivo: el uso, seguimiento y aplicación de indicadores de reputación y marca digital de nuestra compañía, competencia, entorno y clientes; la identificación de oportunidades de negocio y transformación del modelo de negocio debido a las nuevas tendencias digitales y al contexto digital; y la definición de nuevos productos y servicios acorde a este nuevo entorno.

Estamos avanzando, poco a poco, pero no podemos ni relajarnos ni entrar en una situación de complacencia. 

Aún nos queda un buen tramo.


Ramon Costa
Profesor Asociado y Director de Programas. eada business school Barcelona
Project and Change Director. MICProductivity

2018/10/04

"El 5G, una oportunidad para Barcelona"

En la edición de "El Periódico" de hace dos semanas, (19-septiembre-2018), aparecía un artículo de opinión que redacté, como profesor de la escuela de negocios eada (www.eada.edu) hace un tiempo, sobre las oportunidades que tendría para Barcelona (y lease todo el territorio anexo) la puesta en marcha de proyectos e iniciativas alrededor del 5G.



Aprovecho para compartir, a través de mi blog, el texto del artículo, por si fuera de vuestro interés:
https://www.elperiodico.com/es/opinion/20180918/5g-oportunidad-barcelona-opinion-7041153

Y, por supuesto, cualquier comentario, aportación... será muy bienvenido.

"Muchos de los expertos en tecnologías y economía digital señalan a la utilización masiva del smartphone como el desencadenante principal de la cuarta revolución industrial, lo que nos llevó a acuñar el término de “Transformación Digital”. 

Y seguramente que este dispositivo (el móvil) ha contribuido a buena parte de los cambios que hemos vivido en nuestra sociedad en los últimos años. 

Solo es necesario que nos paremos a pensar sobre todas aquellas actividades y transacciones habituales que llevamos a cabo desde este pequeño aparato: comunicación con todo nuestro entorno y con diferentes aplicaciones, acceso a nuestra información financiera, de salud, el pago en tiendas, el consumo de contenidos multimedia varios, como apoyo a la conducción, la creación y edición de documentos, la gestión de tareas, la realización de trámites administrativos online... 

Y muchas más tareas que hace solo poco tiempo parecían simplemente, impensables. 

 Pero para poder llevar a cabo todas estas acciones de manera rápida, ágil y eficaz necesitamos otro componente igual o más importante que el teléfono: las infraestructuras de comunicación inalámbrica que las soportan y que nos permiten el acceso e intercambio de toda esta información y datos en tiempo real. 

Las sucesivas generaciones de las tecnologías de comunicación inalámbricas (1G, 2G, 3G, 4G, 4,5G) nos han aportado más capacidad de transmisión de datos y de manera más rápida. 

 El 2020 es la fecha señalada para el despliegue comercial del 5G que multiplicará por 100 la velocidad actual del 4G, además de reducir la latencia (el tiempo que pasa entre dar una orden y que el dispositivo la ejecute) a 1 milisegundo. 

 Gracias a estos dos factores (alta velocidad y mínima latencia) junto a la capacidad de poder conectar más dispositivos por metro cuadrado (se prevé que hasta 100), será posible desplegar iniciativas como el Internet de las Cosas (IoT). 

Es decir, facilitar que millones de dispositivos (se calcula que 100.000 millones para el 2025) se conecten a internet e intercambien datos y se comuniquen entre ellos. 

Ello permitirá implementar los hogares y ciudades inteligentes, la conducción autónoma, las operaciones quirúrgicas remotas mediante robots, la digitalización total de los procesos industriales y facilitará el posible análisis de estos datos (Big Data) y el aprendizaje de las propias máquinas en base a estos análisis, lo que llamamos inteligencia artificial. 

 Las regiones que tomen la iniciativa en el desarrollo y experimentación de estas tecnologías partirán con ventaja no solo en el futuro despliegue de estas, sino sobre todo para convertirse en polos de atracción de talento y desarrollo. 

 La iniciativa 5GCity en la que ya hace meses que participan el Ayuntamiento de Barcelona, i2CAT y Cellnex, entre otras, para investigar sobre la posibilidad de tener una red de antenas ‘neutras’ o la reciente alianza 5GBarcelona (con el Barcelona Mobile Capital, i2CAT, el CTTI, Atos o la UPC) presentada hace ya algunos meses para optar a convertir la ciudad en un laboratorio urbano del 5G son fundamentales para reforzar a Barcelona como un hub de innovación digital con el impacto que supondrá en creación de riqueza, actividad profesional o investigación, por poner unos cuantos ejemplos."